miércoles, 24 de febrero de 2010

Argumento: En la ciudad de Shangai, que alberga un festival, una joven mercenaria de procedencia medio-oriental y de nombre Canaan, espera las órdenes de su actual empleadora, Yuri Natsume. Ésta le informa de la captura de Alphard Alshua, vieja rival y líder de la organización terrorista denominada Hebi (serpiente), por parte de agentes de la CIA. Le encomienda entonces la vigilancia del traslado de individuos denominados unblooms tras haberse registrado ataques en los que no pudo identificarse al responsable. A su vez, María Oosawa y Minoru Minorikawa, un par de periodistas japoneses llegan a la ciudad para cubrir la cumbre de líderes mundiales con relación a la lucha antiterrorismo. Posteriormente, un grupo de hombres enmascarados hace su aparición y persigue a los unblooms para asesinarlos, sin embargo María presencia estos eventos y se convierte en blanco de ellos. Logra ser rescatada por Caanan, que resulta ser una antigua amiga suya. En el enfrentamiento, la mercenaria muestra su sinestesia, habilidad especial que le permite cruzar las capacidades sensoriales de sus sentidos, y puede ver así a los enemigos ocultos. Por la noche, durante el traslado de Alphard, el grupo que la escolta es atacado.


Esa chica se ve demasiado feliz, mejor dispárenle... Lo peor es que sí lo hacen

Impresiones: En este primer episodio la producción deja en claro que, lejos de tratar de innovar se ciñe a los formatos del género de acción, o más precisamente al de chicas con pistolas ya visto antes en trabajos como los de Bee Train. En este mismo nivel, la calidad visual de la animación está por sobre la media, quizás para justificar – sino (en)cubrir – las demandas del Seinen que se vislumbraba como base tras leer cualquier sinopsis. Es probable que las expectativas generadas por el título fueran repartidas, como se mencionó líneas arriba, por la participación de Type-Moon, la puntuación en la revista Famitsu y la cuota de argumento adulto siempre reivindicador de cada temporada complaciente con los géneros y consumidores masivos – algunos prefieren simplemente la frase: “el moe de moda”.

Como en todo capítulo introductorio, la presentación de los personajes es lo prioritario, por lo que asistimos a una secuencia de apariciones más o menos ágiles a merced de cierto lucimiento de secuencias vertiginosas o silentes donde, dejando de lado los lugares comunes se aprecia un trabajo interesante e integrador de diseño, fondos y texturas. Sin embargo, esa distribución de elementos diversos lejos de funcionar completamente, revela un caos y vorágine poco llevadera o creíble tras un segundo o tercer visionado. Un ejemplo de esto es la muestra de escenas CG que usadas con fines prácticos y estéticos no logran los efectos de Ghost in the Shell en una situación similar; también, las frases con pretensiones universales o existenciales (véase la referente a la negación de los eventos desafortunados), la sugerencia yuri que promete desarrollarse mas a través de los siguientes episodios, los gags intercalados casi de manera obligatoria para ciertos personajes, la presencia de situaciones sadomasoquistas dosificadas, lobbys conspiratorios de representantes de organizaciones influyentes, y tomas alargadas con valor estético. De hecho, este último elemento junto a lo mejor del capítulo, pierde fuerza en la suma final, aun así podemos rescatar esa visión pausada de objetos desplazándose en una toma cerrada e inmóvil junto a una típica, pero bien llevada coreografía de pelea acrobática en la que las referencias y guiños – por usar un eufemismo – a Ryougi Shiki son evidentes; después de todo se debe a Type-Moon, concretamente a Nasu Kinoko y Takashi Takeuchi, el diseño del personaje, su estilo de combate y su habilidad visual sobrenatural en batallas.

Finalmente y como corolario que eleva la valoración por sobre la media del episodio, es el final con las dos “verdaderas” presentaciones de los personajes principales. Una de ellas es la mencionada secuencia del enfrentamiento de Canaan y la otra, el rescate de Alphard, demostrando en segundos la naturaleza del líder terrorista, antagonista principal de la serie, recurso de revelación y frenetismo declarado pero muy efectivo. Un episodio que trata de complacer a diversos sectores y que aprovecha la expectativa para salir bien librado y con aceptación general, con calidad por sí mismo, pero que eleva las expectativas para los siguientes episodios en los que parece adivinarse un desarrollo convencional del género: organizaciones secretas, tráfico de influencias, insania, fanservice, diálogos estereotipados, secuencias de combate cuerpo a cuerpo – aunque breves serán satisfactorias. En apariencia, la serie que intenta seguir el camino dejado por Darker Than Black – obsérvense todas las similitudes, después de todo el estudio estuvo implicado también en su elaboración, además de GITS: SSS, Madlax y Phantom ~ Réquiem for the Phantom – para convertirse en el título “serio” de la temporada verano 2009 (junio, julio y agosto).

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